viernes, 11 de noviembre de 2011

¡ QUÉ MILAGRO !... TERE SE FUE DE CAMPAMENTO.

Hola amigas, les voy a compartir una de mis experiencias vividas durante el proceso de mi sanidad....
Era un 16 de febrero del año 2005, por primera vez me fuí de campamento con mi esposo y mis dos hijos.
Me aterrorizaba dormir en carpa por temor a las víboras y a las arañas (cuantas cosas traemos en nuestro interior que van pasando de generación a generación).
Pero Dios me hizo libre en ese tan amado campamento en familia. Te amo Jesús!!

!Qué paz inmensa, solo sentía el canto de los pájaros!
El paisaje era precioso, frente a mí estaba el río San Antonio de Areco, de la provincia de Buenos Aires; cuantas cosas lindas, cuantos momentos agradables junto a las personas que más amo.

Doy gracias a Dios, porque después de ese maravilloso día vinieron para mí, no solo más campamentos, sino salidas divertidas, días en familia; es impresionante como Dios fue borrando de mi cabeza y de mi corazón tantos momentos de dolor agudo que imposibilitaban a mi físico poder moverse con normalidad.

Queridas amigas..... Quiero hablarle a todas ustedes que como yo, por temor a ciertos animales, o tal vez a viajar, o a dejar la casa sola, o por no dejar a tu mascota, te privaste y privás a tu familia de vivir un momento feliz.
El que yo haya ido de campamento es un milagro y Dios no hace acepción de personas. No te pierdas más las etapas de crecimiento de tus hijos, el estar a solas con tu esposo, el encontrarte con vos misma, el tomarte un tiempo fuera de la vida rutinaria, aún aunque todavía te sentís imposibilitada por alguna enfermedad o situación, te invito a que te permitas comenzar a viajar con tu imaginación.
Yo lo hice, mientras estaba a oscuras en mi cuarto, tirada en una cama, comencé a ver con los ojos de la fe que corría por un lugar de verdes pastos, tomada de la mano de mi familia, comencé a verme reir, aunque lloraba de dolor.

¿Querés saber cómo dormí en carpa? Fue maravilloso, Dios me hizo libre de todo.
Me levanté a las seis de la mañana, todos dormían, solo me acompañaba un perro del lugar y fue ahí... tomé una toalla y en medio del campo me lavé la cabeza con agua helada. ¡Guau!!
¡Qué emoción! Seguramente vos sos como yo, que cuando estás en la ducha de tu casa gritás ... se apagó el termotanque, (o calefón) el agua está tibia, pero allí todo era distinto.

Este Salmo me ayuda muchas veces cuando me invade el temor de que algo malo suceda, lo declaro y lo confieso para mi vida y mi familia y trae paz a mi interior saber que tenemos un Dios que pelea a nuestro favor...en sus manos estamos seguras.
Salmo 34:7 El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen,
Y los defiende.

Soy tan feliz, animate a vivir una aventura así, pero solo Jesús tiene el poder para hacerte libre.

Decí esta oración conmigo:
Señor Jesús: **Yo también quiero ser libre y poder disfrutar la vida junto a vos y a mis seres queridos. Ayudame porque sola no puedo. Te entrego todos mis temores y todos mis miedos ahora. Amén.**

El temor nos paraliza, pero Dios vino a deshacer las obras del diablo, Jesús vino para hacernos libres. Aprendé a disfrutar, permitíte ser feliz.


!Qué Dios te bendiga!