sábado, 12 de noviembre de 2011

"MEDITANDO EN ESTE FIN DE SEMANA"


!Qué cosa difícil es deleitarnos en medio de nuestro problema!...pero de la mano de Dios no es imposible, en Cristo podemos hacerlo.
Solamente es cambiar de actitud internamente, es dar un giro a nuestra vida, es proclamar que a pesar de cualquier situación, enfermedad, etc. nos vamos a deleitar en Dios, porque como Él tiene cuidado de sus hijos, en su tiempo y bajo su voluntad, nos va a dar la petición de nuestro corazón.
¿Qué quiere satanás? Que esta palabra no llegue a nuestro corazón.
¿Por qué? Porque nos quiere tener todo el día presas de nuestro problema y como estamos con la cabeza gacha, no podemos ver que nuestro Dios tiene las manos extendidas para sacarnos del pozo en que estamos o nos sentimos metidas.
¿Es posible deleitarnos en medio de un sufrimiento, de un dolor, de un problema?
Claro que sí, porque tenemos al Espíritu Santo que nos da poder para en Cristo Jesús que nos fortalece poder hacerlo.



¿Estás pasando por problemas matrimoniales?... no te rindas, declará esta palabra, porque sé que el Espíritu Santo levanta bandera a favor de sus hijos...Dios ama a las familias, el tema está en darle el control a Él de nuestro hogar.
Comenzá a bendecir a tu esposo, comenzá a bendecir a tus hijos, declará bendición sobre tu vida también.



!Qué hermosa palabra, un bálsamo para todas aquellas personas qué sufren!
Dios mismo te está diciendo que tu llanto lo cambiará en gozo, que tu dolor lo sanará, quiere decir que hoy puede ser un gran día para vos y para mí.
Cada mañana son nuevas en las manos de Dios.



!Qué importante es darnos ánimo aún a nosotras mismas!!
Poder decirle a nuestra alma, que espere en Dios, que no se desespere, que no está dicha la última palabra, porque Dios tiene el control de todo.




Decí conmigo:
Hoy me voy a deleitar en Dios, voy a bendecir a mi esposo, mis hijos, mi vida y todos mis seres queridos.
Hoy Dios va a cambiar mi tristeza en gozo, su Santo Espíritu va a llenar mi boca de alabanza y gratitud hacia Él
Hoy mi alma se va a hacer a un lado, para que Dios pueda entronarse en mi corazón.
Declaro un fin de semana bendecido, en victoria, en el cual voy a consultar a Dios y voy a esperar en Él.



!Qué Dios te bendiga!