jueves, 17 de noviembre de 2011

"HERMOSO TEXTO PARA MEDITAR"



Salmo 27:1 Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré?
Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?

Salmo 27:14 Aguarda a Jehová;
Esfuérzate, y aliéntese tu corazón;
Sí, espera a Jehová

Amado Dios, en el nombre de Jesús, pido tu presencia Espíritu Santo sobre cada vida, para que podamos vivir bajo tu luz, en tu salvación divina.
Vos sos nuestra fortaleza y en tu presencia hay plenitud de gozo.
Nada ni nadie nos podrá hacer mal, de nadie nos vamos a atemorizar, porque Jesús es nuestro abogado, nuestra fortaleza, nuestro Señor Salvador y Sanador.
Padre de la gloria, te pedimos en el nombre de Jesús que tu Espíritu Santo nos ayude a tener paciencia para aguardar en Tí, que nos de fortaleza y aliento y que aprendamos cada día a esperar pacientemente tu voluntad sobre nuestras vidas.

Señor, en esta noche no puedo irme a acostar y terminar mi día, sin decirte que te amo con todo mi corazón, que te anhelo, te necesito y que sos lo mejor que me pasó en la vida.
Soy tu eterna enamorada siempre, sabés que suspiro por vos, sabés que me encanta sentir tu presencia y deleitarme en tu Palabra.
En este día Dios amado, te pido por cada mujer que no puede sentir tu presencia, que no puede sentirse amada y perdonada, para que tu Santo Espíritu la visite y llene su corazón con tu amor.

Te amo y como te digo siempre: "Por siempre y para siempre nos une este gran amor" Tere.

Amigas, cuando a pesar de las pruebas, los problemas o cualquier situación que nos quiere robar la paz, nos disponemos a dejar todo a un lado y declararle nuestro amor a Dios, les aseguro que su Santo Espíritu comienza enseguida a acariciar nuestras vidas.
Jesús realmente es hermoso, no hay nadie como Él y Dios se deleita cuando de nuestro corazón sale agradecimiento por haber dado su vida por la nuestra para salvación de nuestra alma.

Cada vez que le digo que lo amo y que muero de amor por Él, siento en mi pecho un calor suave como si Él estaría acariciando mi corazón.
No dejes pasar el día sin decirle que lo amás, no dejes que se te vaya la vida, sin darte la oportunidad de encontrarte con Jesús, sin dejar que el Espíritu Santo llene y renueve tu vida.

No sé en que parte del mundo estás, lo que sí sé es que Dios está en todos lados y que está deseoso de que acaricies sus corazón con tu corazón.


!Qué Dios te bendiga!