sábado, 15 de octubre de 2011

"UNA NUEVA CITA CON ELVIRA".

(Continuación de los días 8 y 11 de octubre en este blog)

Después de un largo período nos volvimos a encontrar con Elvira, la noté cansada, desilusionada, supe que algo estaba mal otra vez en la relación con su madre.

__Mi mente está sin descanso, desde hace varios días, que estoy cansada de toda esta situación, pasan los años y es como si nada cambiase. !Por qué es así!! ¿Por qué se empeña en amargarme la vida? ¿Qué le pasa? ¿Serán celos?... Sé que Dios está permitiendo todo esto para que yo crezca como persona, sé que Dios usa esta situación para probar mi corazón, pero estoy cansada.
Tengo tantas ganas de gritar bien fuerte:
¡Ya basta!! ¿Está bien no tener ganas de ver a tu madre?
Mis sentimientos están encontrados. No sé si actuó así porque en realidad no la perdoné todavía, o tal vez porque estoy tan saturada de toda esta situación que lo único que necesito es descansar.
¡Oh por Dios, siento que me estoy volviendo loca! Pero: ¿Cómo me gustaría saber que piensa Dios de todo esto? Más exactamente que piensa de mí. Solamente quiero tener una vida sana y por esta situación que me persigue como una sombra, me transformo muchas veces en un ser mal humorado y deprimido.
Hoy más que nunca quiero hacer una oración: **Espíritu Santo ayúdame por favor.
Me rindo ante tu presencia para que obres con todo tu poder en restaurar esta relación. Te necesito. Amén.**

Amigas Elvira está en un proceso de sanidad interior y no es fácil mentalmente para ella permitirse ser libre de todo lo que la estuvo atando y perturbando por años.
Pero lo bueno es que está aprendiendo a depender más y más de Dios y a tenerlo como su ayudador personal.
Aunque Elvira no lo nota todavía, pero ya hay cambios favorables en ella, ya que la necesidad de ser libre la llevó a reconocer que es un ser independiente y que puede tener relaciones normales sin ser aturdida o controlada por los demás.
El Espíritu Santo se ha convertido en su amigo inseparable y todo lo que siente, piensa o la desborda lo conversa con Él y lo deja en sus manos.
Me comentó que por las noches siente el abrazo cálido de Jesús a su lado y que eso la alienta a seguir saliendo de toda esta horrible situación.
Ahora disfruta más estar a solas con su marido y también me dijo que cuando ora por su mamá ya no le ocosiona esa sensación de tener una espina clavada en su pecho; eso es síntoma de que está en el proceso de perdonar.

Personalmente sé que Elvira muy pronto va a ser totalmente libre de esta atadura emocional que tiene con su mamá y va a poder disfrutar de esta relación hermosa de madre e hija.

Si estás atravesando alguna situación como la de Elvira te aliento a no bajar los brazos, a que busques una amiga que te sepa escuchar y comprender y a que te tomes muy fuerte del Espíritu Santo, el cual te va a ayudar, guiar y llevar en Cristo Jesús a tener una vida en libertad y victoria.



!Qué Dios te bendiga!