domingo, 23 de octubre de 2011

"TENGO LA NECESIDAD DE ESCRIBIRTE"


Tengo la necesidad de escribirte y decirte cuanto te amo.
Tengo la necesidad de escribirte y levantar hacia Tí mis manos.
Tengo la profunda necesidad de postrarme en tu presencia.
Quiero derramar mi corazón, quiero darte adoración.
Me encanta sentirme pequeñita entre tus brazos.
Me encanta sonreir a tu lado y que me acunes con tu canto.
Soy feliz por tenerte y por creerte.
Soy feliz por tu vida la cual diste por la mía.
Te escribo y sonrío, lloro y me emociono.
Te hablo y suspiro y el corazón no me deja de latir.
Es que estoy tan enamorada de tu amor, de tu mirada.
Y me siento pequeñita ante tu inmensidad.
Cuando cierro mis ojos, siento tu mano acariciar mis mejillas.
Cuando cierro mis ojos, me siento como una niña.
Cuando cierro mis ojos, me apasiona tu presencia.
Solo tu vida en mí cautivó mi corazón.
Te doy gracias Señor por este nuevo día, por darme en Jesús una nueva vida, por cuidar a mi familia, por derramar de tu amor, por sentir tu presencia y saber en vos quien soy.
Estaría todo el tiempo declarándote mi amor, bajaría mil estrellas para demostrarte mi pasión, pintaría una a una cada nube para vos y dibujaría miles de flores con tu nombre y tu corazón.
A lo largo de mi vida pasé muchos momentos, algunos muy felices, pero otros fueron de amargura a mis huesos y en todo tiempo me saliste al encuentro, decorando mi vida con tu color de amor.
Tu Espíritu Santo me llevó siempre a buscarte, derramando tu victoria, dándome tu amor y pude cada día vivir en tu presencia, rodeada de tu mano, sabiendo cuan fiel sos.
Nunca voy a callar el amor que te tengo, te necesito cada día para poder vivir.
Mi anhelo es vivir llena de tu Santo Espíritu, ser tu fiel servidora y vivir conforme a tu voluntad.
Te amo Jesús, te amo tanto, me deleito en tu presencia y me lleno de tu amor, suspiro por tu perfume, por tus cariños y por tu amor.
Y como te digo cada día: Por siempre y para siempre nos une este gran amor.
Te amo: Tere.


Tuve la necesidad de sentarme y escribir lo que salía de mi corazón para este Dios tan maravilloso que tengo y que amo tanto.
De repente sentí un calor suave en el medio de mi pecho, una caricia delicada en mi mejilla y mi corazón comenzó a latir más fuerte...sabía que El Espíritu Santo estaba tocando mi corazón.

Hoy a la mañana, después de haber leído la Biblia y haber orado, levanté mis manos al cielo y dije:
__Espíritu Santo, te amo, quiero más de tu presencia para mí y para mí familia; quiero conocerte más, te necesito, eres bienvenido en mi casa.
Y ahora ya cayendo la tarde, parecería como que esa oración estaría cobrando vida en mi corazón, porque la presencia de Dios está envolviendo mi vida y sé que la tuya también.
Dice la Palabra:
Mateo 7:7 Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
7:8 Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.

Pidamos hoy a Dios en el nombre de Jesús, que El Espíritu Santo sea derramado sobre nuestras vidas.
Dejemos que nos llene de su Presencia, que nos hable, nos acaricie, nos de ánimo y aliento.
Cada día necesito más de Él, cada día reconozco que sin Él no sé que hacer, que lo necesito en cada respirar.

Tomate unos segunditos, no dejés pasar este momento, levantá tus manos al cielo y pedile a Dios que derrame sobre tu vida y tu hogar su presencia, su amor, su paz, su Santo Espíritu y que Jesús los envuelva con su majestad.


!Qué Dios te bendiga!