jueves, 27 de octubre de 2011

!NO MIRES PARA ABAJO...MIRÁ POR LA VENTANA!!


Desde hace tres semanas se podría decir que mi casa es un lío, una pérdida en un caño hizo que tengamos que romper paredes, pisos, etc. y más etc.
Dolía ver romper cerámicas nuevas, paredes pintaditas y sumado al polvillo que volaba por todas partes, hacía que la escena se viera horrible.
Pero algo sorprendente pasó en estas semanas, yo Tere, no me quejé, sino que daba gracias a Dios por sacar a la luz esta pérdida oculta y que podría haber ocasionado alguna desgracia.
Lo escribo y me sonrío, porque Dios es tan grande que a lo largo de nuestro andar cristiano nos va moldeando y así poder decir: Gracias Señor porque tu mano está siempre sobre tus hijos y nos cuidás y te encargás de sacar a la superficie cualquier situación oculta y que nos puede dañar.

Pero en el transcurso de esta semana que pasó, un día a la mañana, mientras estaba en la habitación de uno de mis hijos, haciendo la cama, sentí como si una angustia quería apoderarse de mi, como si por un instante el desánimo de ver todo roto quería ocacionarme tristeza.
Pero fue entonces cuando el Espíritu Santo entró en acción y estas palabras dulces y suaves habló a mi corazón:

__Tere no mires para abajo, mirá por la ventana (queda en primer piso así que tenía una mejor visión de todo lo que rodea mi barrio)... ¿Qué ves?
__Veo árboles y algunos techos de mis vecinos.
__Mirá más lejos...¿Qué ves?
__Veo más árboles y más techos.
__Mirá más lejos, allí dónde tu mirada no puede llegar....Tere, allí estoy obrando yo, en lo sobrenatural, en dónde tus ojos no ven.
Tere cuando ves a través de Jesús en lo sobrenatural, allí vas a recoger en lo natural.
No mires para abajo, no mires lo roto, no te permitas caer, mirá la obra terminada, así como hace Dios que ve en sus hijos la obra terminada a través de Jesús.


Amigas queridas esa palabra dio tanta paz y tanto gozo en mi corazón, que inmediatamente la tristeza que quizo venir sobre mi vida se fue.
Y cada vez que veo el piso roto, digo: Tere no mires lo roto, mirá que en unas semanas todo va a estar terminado.

Así es Dios, con el andar cotidiano nos va hablando, nos va enseñando, educando, alentando, porque su Santo Espíritu siempre está con nosotras.

No sé cual es tu situación actual, pero con mi corazón te digo:
__Andá a tu ventana, mirá lo más lejos que puedas, mantenete ahí, con tu fe, sabiendo que Dios se está moviendo en el plano sobrenatural a favor de tu vida, para que vos puedas cosechar en lo natural también.
Amiga no mires hacia abajo, elevá tu mirada, confiá en Él, porque cuando Dios te mira, no ve escombros, sino que ve en vos y en mí, la hermosa obra terminada, gracias a nuestro hermoso, precioso, maravilloso, majestuoso amigo...JESÚS!!!!!


!Qué Dios te bendiga!