miércoles, 12 de octubre de 2011

......LLEGÓ LA LOCA.......

Me imagino, que habrá algunas de ustedes que al igual que yo, sufrimos el comentario cruel de ciertas personas que confunden el estar enfermas del cerebro con esquizofrenia. Entonces ya no te llaman más por tu nombre, sino que directamente te dicen la “loca”.
Cuando decían que yo estaba mal de la cabeza, lloré muchísimo. Pero hoy a raíz de todos esos momentos vividos puedo entender el corazón de tantas mujeres que pasaron y pasan por mi misma situación.
¡Claro que no es nada fácil! Porque tu mente trae continuamente vivencias y comentarios, de aquellas personas que te lastimaron y que te juzgaron mal. Pero la palabra de Dios es clara y nos enseña que debemos perdonar a los que nos han ofendido.
¡Hasta yo misma me llamaba la loca! Tenía mi autoestima tan baja que no me importaba nada. Hoy al pasar los años, si me preguntás porque Dios permitió que viviese esa situación, la respuesta es muy simple, había muchas estructuras en mi vida, que no me dejaban descubrir el ser que había en mi interior. Para Dios la prioridad más importante sos vos, es tu corazón. Y te aseguro que se toma todo su tiempo en sacar el diamante que hay dentro nuestro.

Soy consciente que tengo mucho por cambiar y estoy creciendo como persona cada día, pero de algo estoy segura, ya no soy la misma, ya no soy el ser humano que todos manejan, ya no sufro de insomnio, ni vivo llorando por los rincones, ya no dependo de inyecciones para aliviar mis dolores físicos. Jesús!!! me ayudó con su mano de amor a ser libre y yo le estoy eternamente agradecida.

Hoy miro hacia atrás y automáticamente mi corazón y mi mente vuelven al presente, porque la sanidad y la restauración que Dios hizo en mí va más allá que cualquier comentario, que cualquier problema, que cualquier enfermedad; cuando Dios toca una vida realmente pone su vida en ella y eso hizo conmigo, al igual que lo hizo, lo hace y lo hará con un montón de mujeres.

No dejes que nadie te llame loca, vos valés mucho para Dios, sos su preciada hija, sos su escogida.
No te menosprecies, para Dios sos su más valioso tesoro.

Vamos a orar: ** Padre Dios, en el nombre de Jesús, te pido que sanes a cada mujer que tiene problemas en su mente. Te ruego que viertas tu poder sanador sobre cada una de ellas, en el nombre de Jesús. Amén.**


!Qué Dios te bendiga!