miércoles, 5 de octubre de 2011

"ESPERÁ EN ÉL"


Isaías 40:31 pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.

Esta mañana me dediqué a meditar en el libro de Isaías en el Antiguo Testamento.
Sentí en mi corazón compartirles Isaías 40:31 y así juntas poder analizar nuestras vidas a través de esta maravillosa Palabra de Dios.


Pensaba en cuántas veces nos sentimos agobiadas, cansadas, sin fuerzas, desanimadas, angustiadas y así podría seguir con un sin fin de calificativos; pensaba en cuántas veces sentimos que estamos funcionando con nuestras reservas, a tal punto de sentirnos desmayar y quedar tiradas por días sin poder llevar adelante nuestro andar diario.

Me puse a analizar mi vida, le pedí al Espíritu Santo que me muestre si hay áreas en mí o en mi hogar en dónde estamos funcionando sin las fuerzas de Dios.
Y claro amigas, como este maravilloso Espíritu Santo siempre saca a luz todo lo oculto, se encargó de mostrarme qué cosas yo no estaba esperando en Dios y me estaban quitando las fuerzas.


Isaías 40:31 no enseña de manera muy clara y simple que si no esperamos en Dios en el nombre de Jesús, nuestras fuerzas van a flaquear, nos vamos a desanimar, desalentar y desilucionar; pero si recobramos fuerzas en Cristo Jesús por medio de su Santo Espíritu, no sólo renovará nuestras fuerzas físicas, emocionales y espirituales sino que además nos dará la visión de levantarnos por arriba de nuestros problemas, así como lo compara con el vuelo de las águilas y al ver nuestros problemas desde arriba, tomadas de Dios, automáticamente nuestro ser interior recobra vida y el Espíritu Santo nos empieza a llenar de su unción, de su poder, de su salud, de su discernimiento, de su sabiduría, de su amor y de su paz.
Entonces es justo allí cuando podemos decir:
Gracias Señor porque todo lo puedo en Cristo que me fortaleze. (Filip. 4:13)


Te preguntó:
¿Qué o quién te están quitando las fuerzas para creer en Dios y para recibir de Él la guía y la fortaleza qué necesitás?
¿Te cuesta esperar en Dios?
¿Creés qué Él tiene el poder para darte nuevas fuerzas y así recibir por medio de Jesús la victoria qué estás necesitando?


Debemos ser sabias cada día y analizar nuestras vidas a través de la Palabra de Dios, dejando que su Santo Espíritu nos ayude y nos guíe.

Luego estuve meditando en este texto:

Isaías 59:21 Y este será mi pacto con ellos, dijo Jehová: El Espíritu mío que está sobre ti, y mis palabras que puse en tu boca, no faltarán de tu boca, ni de la boca de tus hijos, ni de la boca de los hijos de tus hijos, dijo Jehová, desde ahora y para siempre.


¿Cuál es el pacto qué Dios tiene con nosotras?
El pacto con Dios es Jesús y gracias a Él somos herederas y coherederas en Cristo Jesús de todas las bendiciones de Dios, de todas sus promesas, de todo lo que la Palabra nos enseña y nos dice que son para sus hijos.

Hay muchas mamás que están atravesando momentos difíciles con sus hijos, ya sea por rebeldía, drogas, vicios, malas amistades, etc.
Quiero invitarte a ponerte en la brecha en oración por ellos, a darte ánimo, a decirte que no bajes los brazos, porque ninguna oración vuelve vacía.


Buscá vos de Dios querida amiga, buscá llenarte de su Palabra y de su presencia, porque en Isaías Dios nos promete que no faltará su Palabra de nuestros labios, ni de nuestros hijos, ni de tu descendencia...no dejes que el enemigo te arrebate a tus hijos, peleá en oración en la intimidad de tu habitación, no te resignes, tenemos un Dios poderoso y amoroso, un Dios que está vivo, que le sale al encuentro a nuestros hijos para no dejarlos pecar, debés creerlo y debés pedirlo.
La oración es el arma poderosa que tenemos los cristianos en Cristo Jesús y su Santo Espíritu es el que nos ayuda a clamar con gemidos indecibles por nuestros hijos, por nuestro hogar, por nuestra familia.
¿Qué quiere el diablo de nosotras o mejor dicho qué busca de nosotras?
Simple, busca desanimarnos, robarnos la fe, la esperanza y que bajemos los brazos y dejemos de buscar a Dios en oración.

Seamos sabias, debemos sacudirnos en Cristo Jesús y levantarnos en fe, por medio de aquel que nos amó... su nombre es Jesucristo de Nazareth.


Levantá en este día tus brazos al cielo, declará que en Cristo sos más que vencedora, qué tu fe está puesta en Él, dejá que El Espíritu Santo te renueve, dejáte amar por Dios, comenzá a mirar con los ojos de la fe. (Hebreos 11:1)

Gracias por leer mi página, gracias por el cariño que me brindan. Besos: Tere.

!Qué Dios te bendiga!