domingo, 9 de octubre de 2011

"HOY Y SIEMPRE DESDE MI CORAZÓN TE DIGO"


Ante tu majestad me quedo sin palabras y no puedo olvidar tu maravillosa presencia.
Solamente salen de mis labios, el agradecerte por tanto amor Jesús.
Tu sonrisa, tu mirada, tu voz, tu majestad, tu fidelidad, tu divinidad....
Cautivan mis fibras más intimas, cautivan mi corazón.
Se juntan en mis labios el darte las gracias y el declararte mi amor.
Se juntan mis manos para extenderlas al cielo y querer tocar tu corazón.
Y sonrío...y lloro...y canto...y te alabo....y suspiro ante tu gran amor.
Jesús...te agradezco por tu amor....te agradezco todo lo que sos.
Me enamora tenerte, me apasiona saberte mi Dios.
Nunca dejaré de decirte y de confesarte mi amor.
Nunca dejaré de arrodillarme ante Tí y darte así mi adoración.
!Cómo poder olvidar el día qué llegaste a mi corazón!!
!Amor mío...distes vuelta mi vida y la cautivaste para vos!!
Te amo y sé qué lo sabés...te anhelo y sé que tambíen lo sabés!
Te adoro y te amo, te necesito y te clamo, te rindo ante Tí todo mi amor.
Quisiera que toda mujer pueda entender, que no hay mejor lugar que estar a tus piés.
Quisiera que toda mujer se deje enjuagar, todas sus lágrimas con tus manos de bondad.
Quisiera que toda mujer pueda en Tí creer y que descubra en tus brazos un nuevo amanecer.
Sos tan especial, tan dulce para amar, sos tan fácil de entender y así poder en Tí creer.
Padre Dios, Padre del cielo en el nombre de Jesús, que tu Santo Espíritu enjuague toda lágrima de aquellas mujeres que sufren y mojan sus almohadas en silencio, así como me pasó a mí y así como vos te presentaste en mi habitación y tocaste con tu amor mi corazón y enjuagaste mis lágrimas y te llevaste mi dolor.
Hoy sé quien soy en tus brazos, hoy encontré en vos...Jesús...el camino que me lleva a vivir un estilo de vida superior, ese estilo que solo se encuentra en tus brazos, escuchando el latir de tu corazón.

Te amo Jesús, por siempre y para siempre nos une este gran amor. Tere.


Amiga, en donde estés, te invito a que cierres tus ojos y te dejes abrazar por Jesús.
Él está vivo, no podés permitirte vivir un día más sin sentir su dulce amor acariciando tu corazón.
!Si supieras cuán valiosa sos para Él!!
Amiga querida, cerrá tus ojos y permitile a Dios obrar un milagro en tu corazón.
Nunca te olvides que Jesús te ama.


!Qué Dios te bendiga!