martes, 11 de octubre de 2011

HOLA.... ¿CÓMO ESTÁS HOY?

(Continuación de: "LA HISTORIA DE ELVIRA" ver en este blog día 8 de octubre)


__Elvira ¿Por qué decayó otra vez tu semblante?
__ Bueno, todo venía bien, mi madre parecía estar más atenta y simpática, aunque hace ya algunos años que esta situación es repetitiva.
__ Elvira, si bien has trabajado en perdonar a tu mamá, noto que esta situación te sigue entristeciendo. Hasta diría que oyéndote hablar, das la impresión que todavía no la lograste perdonar.
En estas charlas que nos esperan juntas, vamos a trabajar en sacar de raíz este sentimiento. ¿Qué es lo que te preocupa?
__Me amarga que le moleste que yo quiera hacer mi vida.
__ Elvira, hace un tiempo atrás habías vencido el que dirán.
¿Qué te paso ahora?
__ No sé. Tal vez sea el cansancio de enfrentarme día a día a esta situación.
¿Pero sabés que Tere? Tenés razón, debo perdonar en Cristo Jesús y volver a amar. Quizás mi madre nunca cambie, pero sí entiendo que soy yo la que debe dejar que Dios obre en mi corazón.
__ Si tu mamá estuviera frente a vos que le dirías.
_ Le diría, ¡Te amo mamá! Yo también tengo cosas que cambiar; pero que nos amemos no quiere decir que nos invadamos una a la otra. Te amo mamá y sos importante para mí, pero yo necesito mi espacio, disfrutar a mi esposo y mis hijas sin tener miedo de que te enojes porque un día salimos solos y no te llevamos a vos.
Mamá querida, te amo, pero es necesario que las dos seamos libres de esta relación que no nos deja vivir en libertad.
___ Muy bien Elvira, sé que Dios está sanando tu corazón.


La historia de Elvira, refleja la vida de muchas mujeres que están atravesando por lo mismo. Tal vez no te pase nada con tu mamá; pero puede ser que estés atravesando un problema con tu suegra, o con tu nuera, o con tu hija. Mi consejo es llevarte a reflexionar que tanto vos, como las otras personas, tienen virtudes y también errores. A lo largo de la vida, nos vamos a equivocar muchas veces. No nos podemos permitir quedar sumergidas por años en contra de una persona. Dios nos está llamando a tener un corazón que sea pronto para perdonar y buscar la paz.
¡Claro qué lleva tiempo la restauración de una relación! Sino fijáte el caso de Elvira; ella necestia cortar el cordón umbilical que la une a su madre y permitirse ser ella misma. !Elvira está pidiendo a gritos internamente qué quiere ser libre de esta atadura qué la está ahogando y la está enfermando!
Dios quiere que tengamos una vida en libertad, las relaciones obsesivas y enfermizas no están en el plan de Dios para nuestras vidas.

Seamos sabias y aprovechemos bien el tiempo, usando las semillas de amor y de perdón; para depositarlas en el corazón de aquellas personas que estamos teniendo problemas.
Somos llamadas a perdonar siempre, pero no por eso nos vamos a poner bajo el dominio de quienes nos maltratan, eso nada tiene que ver con el perdón.

No es nada fácil salirnos de ese círculo de dependencia y codependencia y así como Elvira manifiesta, por momentos siente ahogo y por momentos se siente libre, porque ella está en un proceso de encontrarse con ella misma y lo más maravilloso es que está acudiendo a Jesús para así por medio de su Santo Espíritu poder ser libre.

Debemos amarnos, pero en un amor fundado en el respeto hacia el otro.

Me encanta la ley de la siembra y la cosecha, porque me fascina saber que lo que siembro voy a cosechar.
Te voy a dejar una pregunta.
¿Qué semilla estás sembrando en primer lugar en tu relación con Dios y en segundo lugar con vos?
Sí con vos amiga querida, porque no puedo dar lo que no tengo.
Debemos ocuparnos de nosotras mismas, debemos ser libres en Cristo Jesús, debemos tener una relación personal con Jesucristo porque Él es el camino, la verdad y la vida, Él es quien pagó un alto precio por tu vida y Él no te quiere ver atada mentalmente, emocionalmente, físicamente y espiritualmente a relaciones enfermas que nada tiene que ver con la vida que tenemos que vivir en Cristo Jesús.

No te estoy diciendo que rompas tu relación por ejemplo con tu mamá si es con quien estás teniendo problemas, no, para nada, te estoy diciendo que tenés que ser libre en Cristo Jesús, porque a lo mejor tu mamá nunca cambie, eso no lo sabemos, pero sos vos quien tiene que cambiar en Cristo, tenés que saber poner los límites en amor y por medio del Espíritu Santo para poder tratar así con la persona que estás teniendo el inconveniente.
No podés esperar que la otra persona te entienda, porque para la otra persona su actitud es normal, pero vos sí estás teniendo luz para salirte de todo lo que te roba la paz y eso se consigue cerrando la puerta de tu habitación y clamando a Dios.
Porque si vos querés solucionar todo con tus emociones alteradas vas a hacer líos y a arruinar todo, pero si pasás tiempo con la Palabra de Dios, en oración, dejando que Él te hable, te guíe, te de de su amor y su discernimiento, te aseguro que paso a paso vas a sentir un alivio interno que te va a estar marcando que estás siendo libre.

San Juan 8:32 y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.

Te envío cariños, Dios te de sabiduría para salirte de esa situación y así poder decir con todo tu corazón: "Gracias querido Dios porque en Tí tengo libertad"
Besos. Tere.

(La Historia de Elvira continuará)


!Qué Dios te bendiga!