domingo, 16 de octubre de 2011

"ENTRE LA ENFERMEDAD, ENTRE SALIRME DE ELLA, ENTRE CREER Y EN CRISTO SER SANADA"


Cuando estamos atravesando algún problema de enfermedad, la verdad que nuestras emociones están como encontradas; por momentos lloramos, por momentos nos tiramos en la cama, otras veces decidimos levantarnos en fe y salir adelante, otras veces tenemos temor a todo, otras tantas entramos en autocompasión, después nos quejamos, después reímos y así podría decir una lista inmensa de acontecimientos que vivimos en nuestro interior.
En todo el proceso que viví con el Síndrome de Fatiga Crónica te podría decir un montón de vivencias emocionales que atravesé y que tuve que aprender a sujetar una a una por medio de Cristo Jesús y con la ayuda del Espíritu Santo.
Fue un proceso largo y difícil, al menos para mí, porque se te mezcla lo emocional, lo físico el cual los dolores eran horribles, se mezcla también lo espiritual, la necesidad de creer y las luchas que te sobrevienen cuando ves que tu milagro se retrasa, en fín, siempre digo que es un proceso tan personal como lo es un embarazo, ya que no podemos vivir la experiencia de la otra persona, sino que es un tema nuestro.

Aprendí a declarar sanidad sobre mi vida a pesar de no ver nada en ese momento, aprendí a escucharme hablar y darme cuenta como vivía quejándome del dolor, no me quejaba de Dios porque estaba enferma, me quejada de la enfermedad y esa queja avanzaba en mi interior y hacía estragos emocionales en mí.

Me tomé de la Biblia, me tomé de Jesús, me tomé de Dios y me agarré bien fuerte del Espíritu Santo para que me ayudase a salir adelante y recibir sanidad en Cristo Jesús.
Aprendí a cerrar mis oídos ante esas personas que se te acercan según ellos a darte una palabra de parte de Dios o a juzgarte por tu condición y lo único que hacen te roban la fe y te sacan la esperanza.
Aprendí a rodearme de gente espiritual, pero más que nada fue una etapa que la viví sola, en la intimidad de mi habitación, en la oscuridad de mi cuarto, en la imposibilidad de moverme físicamente, pero no espiritualmente y así me puse de pié por dentro y declaré la vida de Cristo en mí.


Para toda mujer que está pasando por alguna enfermedad, ahí va esta letra, la escribí pensando en vos y recordando mi vida también.


Voy a luchar por mí
Voy a salir adelante
Voy a luchar por mí
Voy a salir porque en Cristo
Sé que me lo merezco.

Me merezco ser sanada
Porque soy hija de Dios
Me merezco ser restaurada
Porque creo en su amor.

Voy a seguir adelante
Sin importar el qué dirán
Voy a seguir con mi fe
Y en Cristo vencer a la enfermedad.

Dejaré que Jesús me sane
Y toque con su amor mi corazón.
Y me gozaré en su presencia
Porque Él se llevará hoy mi dolor.

Voy a luchar por mí a través de Jesucristo
Me merezco ser sanada por su sacrificio en la Cruz
Voy a seguir adelante tomada de su Palabra
Dejaré que Jesús me sane para la gloria de Dios
Y me gozaré en su presencia cada instante de mi vida
Porque Él se lleva hoy mi dolor.


!Qué Dios te bendiga!