martes, 4 de octubre de 2011

"CUANDO ESTUVE ENFERMA....ESTOS TEXTOS COBRARON VIDA EN MÍ"


!Cuántas noches clamé a Dios tomada de esta Palabra! (Jeremías 17:14)
!Señor salvame de esta enfermedad, saname de esta dolencia...te necesito, me siento morir!!


Tuve dos etapas al vivir este texto bíblico en mí corazón.

1) Declaraba salvación y sanidad sobre la enfermedad que tenía: "Encefalomielítis Miálgica" (Síndrome de Fatiga Crónica. Pero no me daba cuenta que estaba en un círculo en dónde sólo veía mi situación y aunque me tomaba bien fuerte de Dios, a veces parecía que me tomaba más fuerte de la enfermedad que de mi fe en Jesús para que obrara sanidad en mí.
Es una realidad que nos pasa cuando estamos atravesando una situación tan difícil, por momentos creemos con todo el corazón y por momentos nos invade el temor y la angustia. Pero gracias a Dios tenemos al maravilloso Espíritu Santo que nos toma de su mano y nos va guiándo y nos va enseñando y nos revela siempre a Jesucristo en nuestros corazones.


2)Después entré en la etapa de no sólo pedir sanidad y declararla, sino que me había podido salir de esa situación gracias a Dios y comencé a declarar: !Porqué Tú eres mi alabanza!!
¿Y qué creen qué pasó?
Dios comenzó a poner un cántico nuevo en mis labios, a pesar del dolor que sentía, a pesar de verme morir muchas veces, a pesar de no tener fuerzas físicas, a pesar de todo...Dios comenzó a llenar mis labios de honra y gloria para Él.


Amigas queridas, cuando estamos detrás de conquistar en Cristo Jesús la sanidad para nuestras vidas, nos vamos a encontrar qué Dios obra como Él quiere.
A algunas mujeres las sana en décimas de segundos y a otras lleva un proceso más largo.
El tema está en no desanimarnos, en enfocarnos en trabajar a solas con El Espíritu Santo, en tenerlo por nuestro amigo y compañero en todo momento y en creer que es para nosotras también el recibir un milagro de parte de Dios.


El tema está en salirnos mentalmente de esa enfermedad, no estoy hablando que la ignoremos o que no la tratemos por la medicina, no..para nada, lo qué sí estoy diciendo es que nuestra meta principal como hijas de Dios es creer en Jesús como Nuestro Salvador y Sanador.

Por méritos de Dios, no por los míos, pude salirme del círculo de enfermedad y autocompasión que estaba metida y recibir a su tiempo, mi sanidad.
Y en esa etapa lo conocí a Jesús como nunca antes creí que lo iba a conocer...Él es hermoso, Él es fiel, Él Es El Gran Yo Soy...El Rey de Reyes y Señor de Señores....y este maravilloso Dios no hace acepción de personas.
Jamás Dios me mandó esa enfermedad, Él no hace eso, pero sí se valió de la misma, para trabajar en mi vida y sacar a la luz, a la superficie, a una nueva mujer.


Jeremías 29:11 Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.
29:12 Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré;
29:13 y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón.


Dios tiene pensamientos de vida para tu vida, a Él no le es ajeno tu dolor ni tu situación; debés buscarlo, importunarlo en oración, porque Él te promete que si lo buscás, lo vas a hallar...pero debés buscarlo con todo tu corazón, creyendo que Él existe y que te ama.

Si estás pasando por alguna enfermedad, dejame guiarte en oración:

Padre Dios en el nombre de Jesús me arrepiento en este día de todos mis pecados y me pongo a cuenta con vos, declaro que anhelo de todo corazón la presencia del Espíritu Santo en mi vida, para que me guíe, me ayude y me revele tu Palabra.
Amado Dios, en el nombre de Jesús declaro que vos sos mi Salvador y mi Sanador, lo creo hoy de todo corazón y espero en Tí mi milagro.
Señor también declaro que a pesar de mi situación y de mi enfermedad, en vos está mi adoración, por eso hoy saco de mi mente todo pensamiento negativo, de enfermedad, de temor a morirme, de temor a no curarme nunca, lo renuncio de mi vida y lo entrego en las manos de Jesús, llevo mis pensamientos cautivos a la mente de Cristo Jesús.
Espíritu Santo llená hoy mis labios de tu alabanza, renová mi vida, restaurá mi corazón, te necesito y te amo.
Amén. (Así sea)


!Qué Dios te bendiga!