sábado, 24 de septiembre de 2011

¿Y QUÉ HACEMOS...SEGUIMOS CON EL PERDÓN? ...DALE VAMOS.


Antes que nada debés tener bien en claro qué Jesús está a tu lado siempre, no importa tu situación, no importa tu condición, lo que importa es tu actitud de corazón.
Para Él sos especial tesoro y lo más maravilloso es qué decidas perdonar o ayudar a alguien que necesita hacerlo.

"Jesús está feliz porque dio su vida para perdón de nuestros pecados y se deleita en ver que nosotras tomamos ese perdón para nuestras vidas y para la de los demás"


¿A quién o qué debo perdonar?

1- A vos misma, ya sea porque te culpás por haber creído en tal persona, por haber obrado mal, por haber sido ingenua, puede ser que realizaste un aborto, puede ser que maltratastes a alguien, puede ser que te usaron, te engañaron, que abandonastes a tus hijos o a alguien, la lista puede ser inmensa o no y es personal.

2- A Dios, muchas personas culpan directa o indirectamente a Dios por la falta de trabajo, por el fallecimiento de un ser querido, por haber sido abusadas, por haber sido traicionadas, por no tener una casa o tal vez lo culpan por la vida misma, por haberles dado la vida.

3- A terceros: puede ser a un miembro de la famlia, ( esposo, padres, hnos. hijos, abuelos, cuñadas, suegras, etc.) a miembros de la iglesia, a gente del trabajo, vecinos, amistades, a toda persona que te ha causado daños físicos, mentales, emocionales y espiritual.


Ej:
Si te hiciste un aborto, debés pedirle perdón a Dios, debés perdonarte en Cristo Jesús, debés perdonar en el nombre de Jesús a la persona con quien tuviste ese hijo, debés perdonar a la persona que te llevó o indujo a hacerlo, debés perdonar a quienes te hicieron el aborto, aún a la situación y el lugar mimos; ¿por qué te digo esto?; porque hay mujeres que me manifestaron que sienten que no pueden perdonar al lugar físico en dónde le practicaron el aborto y mucho menos a la situación vivida, ven todo eso como si fueran personas, realmente el tema es muy fuerte.


4- A diferentes situaciones que se vivieron en el pasado, que se vivien en el presente y que si no perdonás las arrastrás hacia tu futuro.

¿Cómo me doy cuenta qué perdoné?


Cuando comienzo a tener paz, un alivio interior difícil de explicar pero hermoso a la vez, cuando podés orar a favor de quién te lastimó, cuando ves la situación como una experiencia más de tu vida y no como algo que te induce a la venzanga, al odio y al rencor.
La falta de perdón nos impide avanzar, creando sentimientos de odio, orgullo, ira, amargura, enojos, pensamientos de muerte, depresión y un sin fin de puertas espirituales se comienzan a abrir en nuestras vidas sintiendo que caemos a un pozo oscuro.
Cuando se perdona se aplica sanidad tanto al agraviado como al agresor.
Perdonar no es un acto de perdonar una sola vez, sino es un estilo de vida, ya que constantemente se nos presentan situaciones y personas a las cuales debemos perdonar.


San Marcos 11:25 Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas.
11:26 Porque si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos os perdonará vuestras ofensas.


Oremos:
Padre Dios en el nombre de Jesús en este día te pedimos que perdones todos nuestros pecados, queremos ser libres a través de Jesús, queremos y necesitamos que tu Espíritu Santo nos llene y nos renueve.
Amado Dios, en el nombre de Jesús....(Ahora te pido amiga que esta oración sea personal, poné tu nombre, tu situación, todo lo que te ata y te provoca falta de perdón) decí: Señor yo te perdono porque creo que pudiste haber evitado........., Señor me perdono por......... Señor perdono a tal persona o personas (decí el nombre de esas personas) las perdono por lo que me hicieron, Señor perdono toda situación, todo lugar en el cual yo he sufrido, (nombralo y entregalo en las manos de Dios).
Padre amado me declaro libre ahora de toda falta de perdón, te entrego mi cuerpo, mi mente, mi alma y mi espíritu, Señor saná mi corazón, limpialo ahora de todo lo que no te agrada.
Bendito Dios tomo la decisión de hacer tu voluntad, de vivir en santidad, de leer tu Palabra y ponerla por obra, tomo la decisión de buscarte en la intimidad de mi habitación, de dejar que me cambies, me llenes de Tí y me hagas en Cristo Jesús una nueva persona, necesito ser libre y esa libertad me la da Jesús.
Amén. (Así sea).


Amigas queridas, este tema del perdón es muy largo y quizás para algunas muy complejo, pero si estás pasando por un momento difícil, o si tenés dudas o no podés perdonar, escribime, estaré orando por vos.
En estos días seguiré escribiendo sobre este tema, reforzándo la enseñanza con más textos bíblicos que nos traerán luz y libertad.


No bajes los brazos, hoy es tu día de victoria a través de Cristo Jesús, pedí ayuda, dejá que Dios te restaure, cobijate debajo de sus alas, en su dulce presencia, porque allí hay vida.


!Qué Dios te benidga!