viernes, 9 de septiembre de 2011

¿SABÉS CUÁL ES MI ANHELO? Y EL TUYO....¿CUÁL ES?


MI ANHELO ES BUSCAR DE DIA Y NOCHE
DE TU AMOR Y LA TERNURA
DE TU ESPIRITU SEÑOR

EN TU PRESENCIA
HAY PLENITUD DE GOZO
EN TU PRESENCIA
DELICIAS A TU DIESTRA
POR SIEMPRE Y PARA SEMPRE
ME GOZO N TU PRESENCIA

(Jaime Murrel)

Ese es mi gran anhelo, buscar día y noche estar en la presencia de Dios.
Derramarle mi corazón a Él, entregarle y consagrarle mi vida.
Dedicarle mis años, mi hogar, mi familia.
Serle fiel y ser una mujer sabia en todos mis caminos, una mujer en la que Dios pueda confiar y usar.

¿Cuál es tu anhelo?...Ojalá sea el buscarle a Dios también.

Experimenté en las etapas más difíciles de mi vida, que en su presencia hay plenitud de gozo...oh, sí, claro que lo experimenté.
Al principio no es fácil, porque cuando hay un problema muy grande, cuando hay una enfermedad muy mala, cuando hay un diagnóstico de muerte que cargás sobre tus espaldas, resulta hasta poco creíble que puedas tener plenitud de gozo en Cristo Jesús.

Pero comencé a separar mi situación de lo que es buscar a Dios, comencé a dejar a un costado el temor a morirme, mi enfermedad, mis angustias y me entregué en cuerpo, alma y espíritu a este Dios vivo y maravilloso.
Y aunque cueste creer, en el medio del dolor comencé a sentirme plena, esto es un milagro, esto escapa a todo razonamiento humano, esto es algo sobrenatural y en ese sobrenatural quien sólo tiene el poder para moverse, es Dios.

¿Hay algo, alguien o una situación en tu vida qué te aleja de la presencia de Dios, qué te roba su paz, su gozo, a pesar de...?

Comencé el escrito del día de hoy, con esa alabanza de adoración que explica exactamente lo que yo siento en mi corazón por Jesús, buscarlo, deleitarme, declararle que en su presencia encuentro plenitud de gozo, que disfruto de sus delicias, que mi único anhelo es vivir por Él y para Él.
Porque viviendo en su plenitud de gozo, soy mejor mujer, mejor esposa, mejor mamá, mejor persona.

Te aliento en este día a no bajar los brazos, a declararle a Dios que a pesar de la situación que estás viviendo lo querés conocer de otra manera, qué querés ser llena de su presencia, su amor, su paz, su poder, su salud, su unicón.

En este día te bendigo en Cristo Jesús y te aliento de corazón a corazón a qué te deleites en la presencia de Dios, porque allí hay vida.


!Qué Dios te bendiga!