sábado, 17 de septiembre de 2011

"POCO A POCO...HABRÁ GRAN SANIDAD SOBRE TÍ"


Entregué mi vida y todo mi corazón a Jesús en el año 1985, con tal sólo 19 años de edad y desde ese entonces vivo enamorada de Él.
Me encanta su fidelidad, me cautiva su cariño, me seduce su paz, me gusta todo, pero todo de mi amado Jesús.
A lo largo de todos estos años he vivido muchas experiencias, algunos momentos buenos y otros no tanto; pero siempre, su fidelidad, su amor y su mano de poder estuvo en control de toda situación.

En el año 1989 El Espíritu Santo pone estas palabras en mi corazón;
__Poco a poco, abrá gran sanidad sobre tí y cuando suceda se va a saber por el mundo entero.

La verdad no entendí bien lo que me quería decir, porque si bien desde muy niña estuve bastante enferma, pero nunca a tal punto de algo muy grave: y además pensaba como se va a saber si no creo que vaya a viajar por todos lados.

Pero atesoré esta palabra en mi corazón, sabía profundamente que Dios me estaba hablando y si Él me decía eso, por algo será.

Pasaron los años y cuando tenía 30 años en 1996, me enfermé de Encefaliomilítis Miálgica (Síndrome de Fatiga Crónica)...quiero aclarar que Dios no envía a sus hijas enfermedades, pero sí Él se vale de cualquier situación para glorificarse y eso pasó conmigo.
Y te cuento amiga querida que estas palabras que Dios me había dado, comenzaron a latir en mi corazón, entonces pensé:
__Si habrá gran sanidad sobre mí, es porque va a haber gran enfermedad y esta dolencia que estoy viviendo es lo que El Espíritu Santo me habló hace tanto tiempo atrás.

Así que con esa palabra comencé a declarar que habría gran sanidad sobre mí.
¿Y qué creés que pasó? ....Cada vez empeoraba más y más.
Pero no me autocompadecí, comencé a dejar que El Espíritu Santo me ministre, me llene de Él en medio de mi valle de sombra y de muerte.
Comencé a declarar la Palabra de Dios sobre mis huesos secos, o sea sobre mi vida, comencé a querer cambiar internamente mi manera negativa de ver las cosas y de hablarlas, ya que todo giraba a mi alrededor por lo mal que estaba y por ser una mamá con dos niñitos que ya tenía bien claro por la ciencia que los iba a dejar porque me iba a morir.

Y fue así amiga querida, poco a poco, pasito a pasito, muy despacio, Dios obró sanidad en mí.

Y cuando Dios puso el sentir de crear este blog para testificar sobre mi sanidad entre otras cosas, me dí cuenta que se cumplía la otra parte de su Palabra, que se iba a saber por todo el mundo.
A tal punto que recibo en mi correo privado mensajes de mujeres de diversas partes del mundo, conmovidas por mi sanidad, o muchas de ellas que están padeciendo lo mismo y que al saber que Dios obró en mí, las alienta a no bajar los brazos.

No dejes que tu ansiedad o la ansiedad de otras personas, te invadan y te saquen del andar despacio que Dios está teniendo con vos.
Estamos acostumbradas a que todo tiene que ser ya, estamos acostumbradas o oír el juicio de algunas personas, que te hacen sentir mal si es que Dios no te sana automáticamente.
Dios puede sanarte ya!!....pero también puede hacerlo poco a poco!!! Él es Dios, dejémos qué Él haga como quiera, porque tenemos que tener en claro que su voluntad es lo que debe reinar en nuestras vidas y no nuestra ansiedad o la ansiedad de los demás.

Amigas Dios hace como quiere y cuando quiere, Él sabe hasta dónde vos podés, Él no se deleita en tu sufrimiento, para nada, pero sí que el se goza cuando te observa y ve cuanto has crecido, cuanto tu fe ha aumentado, cuanto amor tiene tu corazón hacia Jesús.

Te animo en este día, a que no bajes los brazos, a que dejes que Dios obre en tu vida, a que a pesar de cualquier situación te puedas salir y deleitarte en el Dios de tu salvación.

Te envío cariños, te deseo todas las bendiciones de Dios para tu vida y te mando un abrazo gigante, lleno de amor en Cristo Jesús. Tere.


!Qué Dios te bendiga!