miércoles, 14 de septiembre de 2011

"DALE"...¿LO CONFESAMOS JUNTAS?


Practicamente ya estamos a mitad de mes, es una buena oportunidad para hacer un balance en nuestras vidas, para levantarnos en victoria en Cristo Jesús y para tomar para nosotras las abundantes promesas que Dios tiene para sus hijas.
Hoy es un día más que importante, porque si yo estoy escribiendo y vos me estás leyendo, quiere decir que Dios nos bendijo regalándonos otro día de vida; y eso amigas queridas es para celebrar y agradecer.


Recién termino de tener mi momento íntimo en la presencia de Dios, estuve meditando sobre el libro de Hebreos en el N.T. y también leí algunos Salmos, entre ellos este que te voy a compartir.


Salmo 138:8 Jehová cumplirá su propósito en mí;
Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre;
No desampares la obra de tus manos.


Cuando miro hacia atrás y recuerdo los momentos tan difíciles que viví con la enfermedad que tuve, nada ni nadie hubiese creído que Dios iba a cumplir su propósito en mí.
¿POR QUÉ?
Sencillo de explicar y de entender: Tenía pérdida parcial de la memoria, dolores horribles que mi imposibilitan moverme normal, mi cerebro en la parte derecha se hinchaba hasta sentir que iba a estallar, tenía fuerte dolor en los gánglios, en mis articulaciones, mi cabeza explotaba constantemente de dolor, mis oídos no soportaban ni el mínimo de los ruídos, fiebre de 39º constantemente, etc. y miles de etc.


Todo a simple vista humano era terrorífico, tenía un mal diagnóstico médico y con mi cuerpo lo demostraba.

Pero como tenemos un Dios fiel que cumple su Palabra y que tiene vida y vida en abundancia a través de Cristo Jesús para sus hijas, hoy al pasar el tiempo, cuando no podía ni siquiera tomar nada en mis manos porque se me caían, sin embargo ahora te estoy escribiendo, porque mi cuerpo cobró en Cristo Jesús vitalidad y sanidad.

Jesús cumple siempre su propósito en nosotras, aunque humanamente todo esté oscuro, El Espíritu Santo se encarga de revelar la obra sanadora y restauradora de Jesús en nuestras vidas.

De los 30 años a los 37 años de edad, fueron los peores años en cuanto a tema de salud en mi vida.
Ví la muerte de cerca, casi cara a cara, no pude atenter normalmente a mis hijitos en ese entonces pequeñitos, las fuerzas en mí eran practicamente nulas, comencé a sufrir de atáque de pánico, etc.
Pero mi amor hacia Jesús nunca fue afectado.
De los 37 a los 39 años de edad, comencé a recibir lentamente, muy, pero muy lentamente sanidad divina, fue otra etapa dura de vivir, porque a veces parecía empeorar, pero no bajé los brazos.
Hoy tengo 45 años y me siento con las fuerzas de una mujer de 30 años, qué cosa...cuando tenía treinta me sentía de 70 años.


¿Por qué te cuento o les cuento todo esto, si ya la mayoría qué leen mi página lo conocen?
La verdad no sé, me senté a escribir y de repente estas palabras salieron de mi corazón.


Quiero decirte que no importa tu diagnóstico, no importa tu situación actual, no importa las palabras negativas que declararon contra tu vida, no importa cuanto tiempo te dieron de vida....Jesús cumplirá su propósito en vos.


En dónde te encuentres levantá tus manos al cielo y confesá creyendo qué Dios te oye y te responde.

Padre Dios en el nombre de Jesús declaro que vas a cumplir tu propósito en mi vida; porque soy tu hija, porque tu palabra se cumple y porque ninguna oración vuelve vacía.
Te amo...Espíritu Santo llená mi vida de tu amor, de tu paz y de tu unción.
Creo y recibo por medio de Jesucristo sanidad a mi vida, creo y recibo en Cristo Jesús vida en mis huesos, en mi cerebro, en mi vientre estéril, en mis emociones, en mi corazón, en mis articulaciones, en mi vista, en mis riñones y en cada lugar de mi vida en dónde esté enfermo.
Declaro hoy 14 de Septiembre del 2011 que vas a cumplir tu propósito en mi.
Amén. (Así sea)


!Qué Dios te bendiga!