lunes, 22 de agosto de 2011

"DEJÁTE ACARICIAR EL CORAZÓN"


En estos momentos estoy preparando la cena, estoy haciendo milanesa a la napolitana, no te ilusiones, no soy para nada experta en la cocina, pero bueno, me defiendo.
Mientras las preparaba, le cantaba a Dios, me encanta compartir mi tiempo con ÉL.
Sinceramente pienso que a Dios se le derrite el corazón por amor a sus hijitas y mucho más me imagino cuando le anhelamos y lo invitamos a ser parte total de nuestra vida.
Así que le cantaba y como toda mujer le hablaba, no pertenezco al grupo de mujeres silenciosas, por el contrario, me encanta hablar y expresarme y demostrar de esa manera mi amor.
Por eso nadie tiene que querer parecerse a la otra, porque Dios nos hizo únicas para deleitarse con nuestra manera de ser.
Le dije a Jesús que hoy no había escrito en mi blog, y que me gustaría saber que le gustaría a Él que yo pusiera y luego le seguí cantando:
Mi corazón entona la canción, cuán grande es Él,.....(es muy antigua pero a lo mejor la conocés.
Entonces sentí muy fuerte en mi corazón estas palabras:
_"Dejate acariciar el corazón".
Entonces recordé cuantas veces tuve la oportunidad de escuchar a mujeres que estaban padeciendo por alguna dificultad y cuando les preguntaba si podían ver a Dios como papá me decían que no.
Cuando una mujer sufre abuso, maltrato, violación, injusticia, indiferencia, malos tratos de parte de su padre aquí en la tierra, le cuesta mucho asociar a Dios como un papá, porque automáticamente lo relacionan con su papá carnal.
Así que es un proceso de escuchar, orar, dejar que el Espíritu Santo muestre, para que esa vida sea libre.
Y recién ahí, cuando se reconcilian con Dios, cuando liberan el perdón, pueden dejar que Dios les acaricie el corazón como un tierno papá.

No sé por la situación que estás pasando, pero si te pasa algo así, debés pedir ayuda, por mi parte en lo que pueda ayudarte podés escribirme a mi correo; si asistís a una iglesia debés pedir ayuda y siempre debés tener presente que Jesús vino para darte vida y vida en abundancia, vino a darte victoria, vino a restaurar lo que el enemigo te robó.

Quiero decirte hoy que Dios desea acariciar tu corazón y cuando Dios acaricia el corazón inmediatamente trae sanidad.
Sí amiga, la sanidad divina viene a tu vida, Dios sana tus emociones, sana tu corazón herido, sana tu corazón cansado de tanto sufrir.

Te aliento en este día, a que le permitas a Dios acariciar tu corazón, porque no hay nada más maravilloso, hermoso y majestuoso que la mano de Dios tocando tu vida, que la mano de Dios reposando en tu corazón.

Muchas de ustedes se deben pensar que yo no tengo problemas, que no enfrento luchas o desafíos, lamento desilucionarte pero no es así, pero he aprendido a contentarme en Dios, he aprendido a dejar que su mano me acaricie, porque no tengo que esconder mi rostro de su presencia, al contrario me siento una niñita pequeñita cuando estoy con Él.
Te bendigo en Cristo Jesús, cerrá tus ojos, dejá que su Presencia te llene, dejá que tu corazón sea restaurado por su amor.


Salmo 57:7 Pronto está mi corazón, oh Dios, mi corazón está dispuesto;
Cantaré, y trovaré salmos.


!Qué hoy podamos decirle a Dios al igual que este Salmo...pronto está mi corazón, oh Dios mi corazón está dispuesto a que lo acaricies y lo llenes de tu amor!!

!Qué Dios te bendiga!