lunes, 15 de agosto de 2011

"AMÁNDOTE"


Estoy meditando en el libro de San Juan y al leer todo el capítulo 14 más allá de que todo impactó mi corazón, estos tres versículos que te voy a compartir a continuación abrieron mis ojos, ya que trato permanentemente con personas que no pueden tener victoria en sus vidas, que no pueden dejar de practicar ciertos pecados, que reciben un toque de Dios cuando abren apenas su corazón a Él, pero que luego en su andar diario llevan una vida totalmente alejada de su voluntad.

Muchas veces le pregunto a Dios:
__Señor...¿Por qué esta mujer, esta jovencita, este jóven o este hombre no puede dejar de pecar, ya qué reconocen lo qué hacen pero caen otra vez en lo mismo?

Y al leer esta Palabra de San Juan 14 sentí que el Epíritu Santo hablaba a mi corazón, la clave es tener un encuentro personal con Jesús, una verdadera conversión, no es estar convencido de algo es estar convertido, es dejar que Dios cambie el rumbo de tu vida a través de Jesús y por medio de Su Santo Espíritu.



Vamos a ver qué dicen los siguientes versículos.


San Juan 14:15 Si me amáis, guardad mis mandamientos.

San Juan 14:21 El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él.

San Juan 14:23 Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.
14:24 El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió.



Estos versículos nos habla de amar a Jesús y de guardar y obedecer su Palabra.
Nos hablan de tener una relación personal con Él, de buscarlo en intimidad, de tener una actitud de humildad ante este gran Dios.
Estos versículos nos hablan de morir a nuestro propio orgullo y reconocer que lo necesitamos, porque para amar a alguien debemos hacernos a un costado con nuestras emociones, con nuestro egoísmo, con nuestro propio yo y entregarnos al otro con todo nuestro ser y este otro es "JESÚS".


Al meditar en estas palabras entendí que muchas personas no pueden amar a Dios y por consiguiente no pueden guardar sus mandamientos.

¿Te pasa esto?...entonces te pregunto:

¿Estás dispuesta/o a recibir a Jesús en tu corazón cómo tu Salvador personal y entregarle todas las áreas de tu vida?
Pero sí ya te entregastes a Él y sentís que no podés amarlo y dejarle tu vida en sus manos y por consiguiente no le podés obedecer y guardar sus mandamientos:
¿Estás dispuesta/o a reconciliarte con Jesús y a dejar tu vida en sus manos?
¿No te parece qué es un gran día al comenzar la semana y pedirle a Dios en el Nombre de Jesús qué te ayude a amarlo y a obedecerle?



Vamos a orar.
Padre Dios en el Nombre de Jesús te pido perdón por todos mis pecados, te recibo en mi corazón como mi Salvador personal, anotá mi nombre en le libro de la vida. Ayudame y enseñame a amarte, a obedecerte, a guardar tu Palabra y cumplirla, renuncio en Cristo Jesús a toda incredulidad, a todo rechazo hacia vos, a todo orgullo, a toda falta de amor y fe, renuncio en Cristo Jesús a toda falta de perdón, a todo lo qué me ata y no me deja ser libre para amarte, creerte, obedecerte y servirte con todo mi corazón.
Espíritu Santo te invito a que vengas a mi vida, a que tu unción y tu verdad transformen mi ser, necesito amar a Dios y vivir bajo su voluntad, en el nombre de Jesús. Amén. (Así sea)


Te invito a reflexionar en esta Palabra:

Tito 2:11 Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres,
2:12 enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente,
2:13 aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo,
2:14 quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.