miércoles, 27 de julio de 2011

"Y DE PRONTO ESTA PALABRA ABRIÓ MI MENTE": CONFIANZA


1 de Juan 5:14 Y esta es la confianza que tenemos en Él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, Él nos oye.
5:15 Y si sabemos que Él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.


Esta mañana me levanté para orar, pero sinceramente me sentía un tanto extraña, inquieta o tal vez ansiosa.
No sabía que me pasaba, era como si al abrir mis ojos una mochila inmensa se hubiese puesto en mi espalda.
Preparé mi mate, tomé mi Biblia, mi lista de petición, una hoja en blanco porque me gusta mucho escribirle a Jesús el amor que siento por Él desde mi corazón.
Estuve leyendo el libro de Isaías, pero tenía como una angustia en mi pecho.


Pero de repente sentí que El Espíritu Santo hablaba a mi corazón.
__No estás teniendo confianza en mí, no estás dejándo en mis manos lo que te preocupa.


Queridas amigas, cuando Dios habla a nuestro corazón es tan directo y tan restaurador, que nos llena el alma y el corazón.
Ayer en oración le pedía a Dios que su Santo Espíritu me mostrara si había algo en mi corazón que no le agradaba y que yo no me daba cuenta, porque realmente quiero tener una vida consagrada para mi Dios.


Y hoy con tan sólo comenzar el nuevo día, como es especialista nuestro Señor, sacó a luz lo oculto de mi corazón que me angustiaba sin darme yo cuenta.

Oré, le pedí su ayuda, me mostró que era lo que tanto me tenía mal, lo pude sacar de mi mente y mi corazón en el nombre de Jesús y un alivio gigante inundó mi ser, El Espíritu Santo estaba poniendo su paz en mi, esa paz que sobrepasa todo entendimiento.

Tal vez te encuentres en mi misma situación, estás inquieta pero no sabés el por qué, te invito a reflexionar en esta palabra de 1 de Juan 5: 14.
Por mi parte tenía una petición en mi corazón que evidentemente me quitaba la paz y en dónde yo no estaba poniendo mi confianza en Jesús.
Ahora que pude identificar, trabajar con El Espíritu Santo en dejarle en las manos de Dios mi petición y confiar que en su momento, bajo su voluntad, Él hará su propósito en mi, hizo que mi vida y mi corazón se llenarán de su paz.


Es mi deseo que puedas dejar en sus manos tus peticiones, confiar que Jesús obrará siempre a tu favor, a su tiempo, no a nuestro tiempo, porque Él tiene cuidado de nosotras y nadie más que Él sabe lo que nos conviene.

Te envío cariños y te deseo qué Dios llene con su vida tu corazón.

!Qué Dios te bendiga!