martes, 19 de julio de 2011

"NO SÓLO QUIERO...SINO QUÉ NECESITO TENER ESA FE"


Esta mañana estaba teniendo mi tiempo con Dios y al leer la Palabra que te voy a compartir, sentí en mi corazón cuánto me falta a mí tener la fe que tenía esta mujer.
Cuando meditamos en la Palabra de Dios, el Espíritu Santo nos ayuda y nos confronta a sacar a la luz áreas en nuestras vidas que quizás están dormidas, desanimadas, cansadas, etc.
Y eso me pasó esta mañana, si bien creo ser una mujer de fe, me dí cuenta que no soy en muchas áreas de mi vida como esta mujer que nos relata la Biblia.
Yo quiero ser como esta mujer que venció todo obstáculo para llegar a Jesús, que sabía que en Él estaba su respuesta y qué no le importó la humillación ni el qué dirán.
Me encanta Jesús porque nunca nos condena ni nos presiona, me encanta Él, porque siempre nos lleva y nos acompaña a subir un escalón más, siempre nos lleva a crecer, a buscar, a inquietarnos a tener una vida más abundante en su amor, en su paz y en su poder.

SAN MATEO 15:21 Saliendo Jesús de allí, se fue a la región de Tiro y de Sidón.
15:22 Y he aquí una mujer cananea que había salido de aquella región clamaba, diciéndole: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí! Mi hija es gravemente atormentada por un demonio.
15:23 Pero Jesús no le respondió palabra. Entonces acercándose sus discípulos, le rogaron, diciendo: Despídela, pues da voces tras nosotros.
15:24 El respondiendo, dijo: No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel.
15:25 Entonces ella vino y se postró ante él, diciendo: ¡Señor, socórreme!
15:26 Respondiendo él, dijo: No está bien tomar el pan de los hijos, y echarlo a los perrillos.
15:27 Y ella dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos.
15:28 Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo como quieres. Y su hija fue sanada desde aquella hora.


Deseo de todo corazón que hoy Jesús también nos pueda decir a nosotras:
__Hermosa hijita de mi corazón...grande es tu fe!!

Le pido a Dios que nos ayude en toda incredulidad, que podamos ver a través de su Santo Espíritu que aquellos gigantes espirituales que se levantaron en nuestra contra, en realidad no son tan gigantes; sino que nosotras estamos escondidas en la Palma de la mano de Dios y ahí estamos seguras, ahí Dios trata con nosotras y nos fortalece para vencer y creer.

Amo a Dios con todo mi corazón y le pido en este día que aumente tu fe y la mía.

¿No te pasa qué a veces tenés más fe para creer en el milagro de los demás qué en el tuyo?
A mí me pasa muchas veces....bueno pero hoy voy a declarar y a decretar en Cristo Jesús que también voy a declarar fe en aquellas áreas y situaciones qué las necesito.
Y me alienta mucho saber que tengo un Dios poderoso y victorioso que me lleva de victoria en victoria por medio de aquel que nos amó y nos ama y nos amará siempre, su nombre es: !JESÚS!!!


HEBREOS 11:1 Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.





Padre Dios en el nombre de Jesús levantamos nuestras manos al cielo en gratitud y adoracíon a Tí y te pedimos que derrames de tu fe sobre nosotras, esa fe que mueve montañas.
Espíritu Santo llená nuestras vidas de tu Presencia y de tu Santa Unción.
Amén. (Así sea)