viernes, 24 de junio de 2011

¿CUÁLES SON TUS MULETAS ?


Cuando estaba en proceso de sanidad, hubo un tiempo en que no sabía el porque, pero mi milagro se había estancado.
Comencé a tener síntomas y dolores que ya habían desaparecido de mi cuerpo. Imaginate mi reacción, lloraba todo el tiempo, oraba, pero no sentía ninguna respuesta de parte de Dios.
Pero una noche tuve un sueño.........
El sueño:
** Había una casa grande de planta alta, con mucha gente en la vereda, mirando hacia el balcón. De repente, salgo yo para hablarles de Jesús. Mi semblante y mi físico se veían enfermos y así como estaba, vestida con un camisón de color celeste y apoyada de un lado de Jorge (mi esposo) y del otro de mi mamá, empecé casi sin fuerzas a predicar.**
La interpretación:
Dios habló a mi corazón: __**Tere, quiero usarte, pero vivís sumergida en el temor de la enfermedad. En vez de apoyarte en mí, vivís apoyada en dos muletas: en tu esposo y en tu mamá.
Quiero que los sueltes ahora y que vengas a mí siendo vos misma, ya no quiero muletas en tu vida.
Yo soy el que te sostiene de mi mano derecha.**

Queridas amigas, no fue fácil para mí; ya que viví toda mi vida apoyada en los demás.
Fue una etapa de crecimiento, Dios estaba rompiendo muchas estructuras en mi ser. Pero siempre colaboré con Él en este proceso.
El Espíritu Santo y yo formamos un equipo de trabajo incansables y después de un tiempo llegó para mi la victoria.

Tal vez nunca antes te habías puesto a pensar si estás caminando espiritualmente o emocionalmente apoyada en alguna muleta.
Las mías eran mi enfermedad y mis seres queridos.
Las tuyas.... ¿Cuáles son ?

Oremos:
**Padre Dios, en el nombre de Jesús, te pido perdón por haberme apoyado en estas muletas, las identifico ahora, las renuncio y las pongo en tus manos.
Renuncio ahora al dominio de estas sobre mi vida y les quito toda autoridad sobre mí.
Declaro que a partir de este instante voy a caminar de tu mano Jesús.
Amado Dios en el nombre de Jesús, pido al Espíritu Santo que llene todo vacío que pueda haber en mi interior, te necesito.
Amén. (Así sea)**

(De mi libro "Ahora sé quien soy // aún no editado)

Esta mañana pensaba publicar otro escrito en mi blog, pero El Espíritu Santo me guió a volver a publicar este escrito, el cual debe ya estar en mi página, el cual publiqué un tiempo atrás.
Cuando El Espíritu Santo me inquieta en algo, no dudo en obedecer; quiera Dios que esta experiencia que yo viví sobre cuáles eran las muletas que me apoyaba en mi vida, hoy te siervan a vos, para identificar lo que te sucede y puedas comprender al igual que Dios me enseñó a mí, que el único que tiene poder para sacarnos de victoria en victoria es Él, es nuestro Señor Jesús.
Jesús no es una muleta, Jesús es libertad para nuestras vidas, si le dejamos a Él obrar en nuestro corazón y le entregamos nuestras vidas, nuestro matrimonio, noviazgo, nuestras familias, etc. instantáneamente vamos a sentir paz, amor y libertad en nuestro interior.

!Qué Dios te bendiga!