viernes, 3 de junio de 2011

"CORAZÓN...CORAZÓN"


Cada vez que pienso en mi Jesús, mi corazón se acelera, siento un calor en mi pecho y comienzo a suspirar de amor por Él.
Realmente me cuativó, realmente conquistó mi vida y mi corazón.
Por eso diariamente analizo mi corazón, no quiero que nada se interponga, no quiero que nada colabore para que mi vida espiritual, emocional y física se vean afectadas.

Le pido a Dios que guarde mi corazón y el de mis seres queridos en la palma de su mano derecha; y le pido al Espíritu Santo que nos de la sabiduría para saber cuidar y guardar nuestro corazón.
!Claro qué no soy una super cristiana, ni una super mujer!!
!Claro qué me equivoco muchas veces, qué mi vieja naturaleza de quejona quiere florecer un montón de veces!
Pero te aseguro que trabajo junto con el Espíritu Santo en controlar mis emociones y en tratar de ser una mujer sabia cada día.
Hay veces que lo consigo, otras me cuesta más, pero lo que más me estremece y me vuelve loca de amor por Jesús, es que Él se toma todo el tiempo para estar a mi lado y guiarme.
De la misma manera que lo hace con vos, porque para Él somos sus niñas amadas y mimadas.


Debemos analizar día a día nuestro corazón conforme a la Palabra de Dios.
No hay nada más bello y más hermoso que sentir el latir del corazón de Jesús junto a tu corazón.
No hay nada más majestuoso que poder entender que en el corazón de Dios está la sangre de nuestro Jesucristo.
Quiera Dios que podamos tocar el corazón de Dios con nuestro corazón y tomar la esencia de JESÚS para poder llevar las buenas nuevas de salvación.

¿Está tu corazón sano, o tal vez el rencor, la falta de perdón, el resentimiento, la duda, la incredulidad, la envidia, los malos pensamientos, etc. están haciendo qué tu corazón se vea enfermo emocionalmente?

¿Late tu corazón por Jesús, latió alguna vez tu corazón por Él?

Te animo a que le busques, a que le abras tu corazón, a que le puedas hablar como tu mejor amigo fiel.

No existe nada más importante y más valioso para Jesús, que vos.
Vos sos su suspirar, Él te mira y suspira de amor por vos.
!Dejate amar por Jesús!

No creas las palabras negativas y de maldición que declararon sobre tu vida, no las recibas.
El único que tiene poder para romper toda maldición es nuestro Señor Jesús.

Tenés que creer y recibir a Jesús como tu salvador personal, tenés que recibir vida eterna a través de Él.
Y por supuesto debés perdonar y perdonarte, el perdón es liberador; Dios siendo Dios nos perdona a través de Jesús.

Y si tenés años de estar en los caminos del Señor y sentís que tu vida espiritual se secó...hoy es el día para reconciliarte y dejar que El Espíritu Santo sane tus heridas...Jesús está a tu lado.

!Qué Dios te bendiga!