jueves, 14 de abril de 2011

"NO DEJES QUE TU VIDA SE SIGA SECANDO"



Cuando no regamos las plantas, se nos secan.
Cuando no tomamos agua nos deshidratamos.
Cuando no llueve por mucho tiempo, los ríos se secan, los campos se mueren, los animales flaquean y caen de sed.
Y aunque tuvieramos un vaso de agua para tomar cada vez que quisiéramos, siempre vamos a volver a tener sed.
El agua natural sacia por unos instantes.
El agua de los ríos de Dios vertida en tu corazón te sacia para siempre.

Cuando estuve muy enferma, sentía que mi cuerpo se secaba, realmente estaba muy pero muy mal.
Y la verdad parecía como que los ríos de Dios no fluían en mi vida.
Pero no era así, Dios se tomó todo el tiempo para trabajar en mi vida.
Trabajó en aquellas áreas en donde la tierra estaba seca (mi corazón) y por consiguiente no dejaba pasar el agua.

Me enamora Jesús cada día más, lo amo tanto que suspiro de amor profundo por Él.
Y no lo amo por las cosas que me da, porque en realidad hay un montón de peticiones que no he recibido aún.
Sino lo amo por como es Él.

Es verdad querida amiga que el agua que Jesús ofrece sacia nuestra sed espiritual y nos da el gozo de la salvación.
Es verdad amadas amigas que leen mi págnia, que Jesús tiene fuente de agua viva para derramar sobre nosotras!!!

La enfermedad intentó secar mi vida hasta la muerte, pero vino Jesús y me sanó, por su gracia y misericordia.

Deseo hoy con todo mi corazón alentar tu vida y que puedas declarar que los ríos de Dios, te inundan hoy de su amor, de su poder, de su salud, de su fe.

Jesús es el manantial de vida, en Él somos más que vencedoras, en Él y por Él podemos hoy recibir el milagro que tanto anhelamos.

Dejalo a Dios obrar, pedile a Jesús que vierta su vida sobre tu vida, decile al Espíritu Santo que comience a traer el agua viva que sacia tu sed, que comience a derramarla sobre tus situaciones, sobre tu familia, sobre tu enfermedad, sobre tu trabajo, sobre tus hijos, sobre todo tu precioso corazón.

Jesús es vida y en Él está la vida, vida en abundancia, vida eterna.

!Qué Dios te bendiga!