martes, 15 de febrero de 2011


Subiré a tu Presencia
cada día.
Y llenaré tu Altar
de mi amor y alegría.
Y pondré en tus Piés
mi corazón y mi vida.
Y te dedicaré
alabanzas mientras viva.
Porque sos mi todo,
mi paz, mi amor y mi guía.
Sos mi despertar,
sos mi compañía.
¿A dónde huiré de tu Presencia?
¿A dónde me refugiaré si no te tuviera?
Sos el Gran Yo soy.
Rey, Dios y Padre Bueno.
Sos quien llenó mis labios
con cántico nuevo.

Te amo mi amado Jesús. Nunca voy a dejar de amarte, alabarte, adorarte, agradecerte, escribirte y de refugiarme en tus brazos.

!Qué Dios te bendiga!