domingo, 12 de diciembre de 2010

"VENGO DE ANDAR EN BICI..."


La verdad que tengo unos cuantos kilitos de más y que no sé como sacarmelos de encima.
Sí ya sé lo que estás pensando....!Pará de comerrrr Tereeeeeee!!!
Tenés razón, pero mientras tanto opté por andar un poco en bici.
No te digo...guau cuanto bajé pero conseguí apenas bajar unos gramos; lo suficiente para no comer con tanta culpa en las próximas fiestas.

Te voy a contar lo que me pasó hace unos años cuando después de la enfermedad que tuve volví a andar en bici.

ESA BENDITA NUBE, SALVÓ MI VIDA.
Cuando leas lo que te voy a contar, sumado a lo que ya te conté del colectivo, me imagino que vas a decir que estoy chiflada y que solo me falta contar alguna experiencia con un plato volador o pienses que alucino o que soy una mujer muy fantasiosa.
Pero en realidad, nadie me quita las experiencias que viví y están atesoradas en mi corazón.

Hace apenas unos años atrás, cuando comencé a andar en bici otra vez, salí a pasear por mi barrio, era una tarde de sol, Jorge se quedó jugando con nuestros hijos en el patio de casa.
En la época en que Argentina estaba mal y que la mayoría de la gente vendía sus cosas y sus casas inmigrando a Europa, Estados Unidos u otros lugares; yo iba por una calle que es muy larga y me distraje mientras manejaba mi bicicleta, mirando una casa que estaba llena de carteles en los cuales decían todo lo que vendían.
De puro chusma que soy, pero el chusmear casi me cuesta la vida, ya que sin darme cuenta me fui hacia el medio de la calle y no reparé en un auto que venía a alta velocidad.
Comencé a escuchar el sonido de las ruedas en el asfalto tratando de frenar y desviar el auto, creí, como decían mis mayores que no iba a contar más el cuento, me faltaba decir ** adiós mundo cruel, te pierdes a una gran persona** ( o sea yo).
Pero lo que me sucedió fue realmente un milagro, una nube blanca muy espesa me rodeó y el auto frenó justo tocando la rueda de mi bici, aunque no podía ver al conductor, escuchaba sus palabras irreproducibles.
De repente la nube desapareció y el hombre dio marcha atrás y se fue diciendo todo un repertorio de malas palabras que prefiero ni recordar.
¡Te das cuenta cómo es Dios!
¡Llegás a captar su inmensidad! Te pusiste a pensar las veces que Dios nos libra de determinadas cosas o de diferentes situaciones que ni siquiera nos llegamos a enterar.
Y a pesar de todas estas experiencias y otras tantas que he vivido, reconozco que muchas veces caigo en el temor de pensar que nos suceda algo malo.
¡Cómo puede ser que pasamos de vivir en el cielo a creenos las mentiras del infierno!
Ves como nos vamos de un extremo a otro. Pero siempre vuelvo al punto de partida y lo voy a sostener de por vida, estoy convencida que todo parte por nuestra comunión con Dios.
Porque sino vamos a influenciar con nuestras inseguridades y con nuestros temores y nuestro punto de vista no solo a nuestras vidas sino a todo el hogar. Y estoy segura que nosotras vamos a ocupar el lugar de nube, pero no de protección, sino de asfixia.

¿Cómo está tu vida? ¿Está tu hogar rodeado de la nube de gloria o tal vez esté aplastado por tu propia nube de derrota?
Hoy es tiempo de identificar y trabajar junto a Dios para tener una vida de victoria.
(De mi libro "Ahora sé quien soy" / aún no editado)

Te deseo que comiences una semana bendecida, que la nube de gloria repose sobre tu hogar y que el amor y el poder de Jesús te sostengan.

Te regalo estos textos:
San Juan 3:16
San Juan 10:10
San juan 14:6


!Qué Dios te bendiga!