miércoles, 22 de diciembre de 2010

FE VS. DUDA // DUDA VS. FE


¿En quién debo tener fe o debo creer?
En Jesucristo como nuestro salvador personal.
Él dio su vida para que nosotros tengamos vida eterna. (San Juan 3:16)
Él es el que tiene el poder para salvarme, sanarme, libertarme y entre tantas cosas más, llevarme a un estilo de vida superior.

Sí no le hemos recibido en nuestro corazón, si no leemos la Biblia que es el manual que Dios nos dejó para que le podamos conocer, si no pasamos tiempo en oración, si no nos congregamos.....entonces me pregunto.
- ¿Cómo hago para alimentar mi fe?
A la fe se la compara con un músculo, hay que ejercitarla para que crezca.
Cuando recibimos a Jesús en nuestro corazón, Dios deposita una medida de fe que debemos cultivar cada día.


¿Según la Biblia....qué es la fe?

Hebreos 11:1 Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.

Quiere decir que debo tener la seguridad que aquello que estoy esperando Dios me lo va a dar.
También quiere decir que aunque no lo vea ahora con mis ojos naturales, debo tener la convicción de que viene en camino.
Pero debo acompañar este proceso, sabiendo que va a ser al tiempo de Dios, no a nuestro tiempo, no a nuestro capricho, no a nuestra desesperación.
La Palabra nos enseña que todo nos ayuda a bien; y el desafío de creer y de tener fe, es saber que el tiempo que elija Dios es para mi bien, porque Él todo lo sabe, todo lo conoce.

La fe es acción que me ayuda a avanzar.
La duda también es acción pero me lleva a retroceder.


La duda es la ausencia de fe y si dejo que se anide en mi corazón, me va a llevar a la incredulidad y a secarme espiritualmente.
Y justamente eso es lo que quiere el diablo.
San Mateo 14:31 Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?

Santiago 1:6 Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra.

¡Para vencer la duda debo conocer a Jesús!!
¿Cómo puedo creer en Él, cómo puedo hacer su voluntad si no paso tiempo de intimidad con Él?
El Espíritu Santo es el Dios permanente aquí en la tierra que acciona el bendito poder de Dios y la maravillosa obra redentora de Jesucristo y nos ayuda a vencer, a creer, a entender su Palabra.
No puedo dar lo que no tengo, no puedo tener fe si no paso tiempo con Dios.

Habacuc 2:4
He aquí que aquel cuya alma no es recta, se enorgullece; mas el justo por su fe vivirá.
Somos justos a través de Jesús y a través de Él y poniendo nuestra vida en Él vamos a tener vida en cada área de nuestro ser, nuestra familia, nuestro trabajo, nuestra vida emocional, espiritual, física, etc.

Hebreos 10: 19-25
Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo,
10:20 por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne,
10:21 y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios,
10:22 acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.
10:23 Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.
10:24 Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras;
10:25 no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.

¡Qué maravilloso pasaje bíblico, aquí encontramos grandes tesoros!
1- Acercarnos a Dios en libertad por medio del sacrificio de Jesús, en donde derramó su sangre por nuestros pecados y murió por amor a nosotros; para luego resucitar en victoria al tercer día.
2- Nos enseña como debe ser nuestra vida, con corazón sincero, con fe, con arrepentimiento de nuestros pecados, con ser diligentes para perdonar y lavar en Cristo nuestro corazón y nuestra conciencia, mantenernos firmes en la Palabra, creyendo sin dudar, considerándonos unos con otros en amor, valorando el poder congregarnos porque allí está el Espíritu de Dios.
Exhortando es corregir a alguien con amor, es ayudarlo a salir adelante y no retar a alguien y humillarlo, vale la aclaración porque muchos se confunden y yo pienso algo queridas amigas: “Jamás el Espíritu Santo humilla a nadie”.

Vamos a orar:
Padre Dios en el nombre de Jesús renuncio en este día a toda duda, renuncio a ver todo el tiempo los errores de mis hermanos, declaro que el único perfecto sos vos querido Jesús.
Renuncio a toda incredulidad que toma mi mente y mi corazón, me declaro libre ahora en el nombre de Jesús.
Tomo la decisión de perdonar ahora a aquellas personas que me han lastimado.
Declaro que vuelvo a empezar hoy otra vez a congregarme, a leer tu Palabra, a tener intimidad con vos querido Jesús.
Declaro que cada cosa que me ató en este año 2010 queda enterrado en tu presencia Jesús y confieso en fe que el año 2011 va a ser un año de una relación fluida con vos querido Espíritu Santo.
Amén (Así sea).


!Qué Dios te bendiga!